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Comercios, fábricas y canteras


 
 



 

 
       El primer almacén, despacho de bebidas y materiales de construcción fue "La Fundadora" de Antonio Lagrutta, años más tarde se unen en sociedad con Emilio Fort, después de la muerte de aquel, queda Fort al frente del negocio.









 
El interior de "El Cantábrico", año 1919. Bautista Ordriozola, que se encuentra en la foto, fue uno de los dependientes. Esta foto pertenece a la familia Ordriozola, a quienes agradezco y a Adriana González que me la facilitó.







     El "tenedor de libros" de este almacén de ramos generales era Juan Carlos  Aguer. El  siguiente documento es de un libro contable de la década del '30 de "La Fundadora" de Emilio Fort.




(Gentileza de Nené Lanzini)





         Emilio Fort junto a Quilleauyqui hacían tasaciones de las instalaciones de los campos, el siguiente documento es una tasación realizada a herederos de Joaquín Aureliano Peralta el 10 de Julio de 1937.









Extraido de "Gente de Napaleofú"






A partir del '39 se cargo Balza & Cía., ya con expendio de combustible YPF.


                                         
                                         A través de los años continúan en el mismo rubro Gonzalo, Garcia S. R. L., cuyos dueños eran Tarasio Gonzalo, Fernández, Amancio, Daniel y Jesús Garcia y le dieron el nombre de "El Cantábrico". El almacén y el despacho de bebida estaban en el mismo local, luego se dividió, ocupando el bar otro espacio. Este fue atendido por Martín Fernández, que entró a trabajar en 1945, estuvo cuarenta y nueve años detrás del mostrador hasta que se cierran las puertas, el 5 de Septiembre de 1993.



Factura de 1958


 
     
   
     Arrumbados en algún rincón de El Cantábrico están aquellos elementos de uso cotidiano de una época, que al verlos nos embarga la nostalgia de un tiempo pasado e irrecuperable, solo estas fotos nos transportan por un momento.




El viejo bar que aún conserva las botellas colocadas en su lugar, el tiempo no pudo con ellas.




El almacén y sus balanzas.







 



         "El Cantábrico" es una parte del pasado de Napaleofú. El cartel de venta es el presente.






        Otro almacén de ramos generales, despacho de bebidas y expendio de combustible, era de Melchor Larrosa, luego Tranchini y más tarde los hermanos Erdociain. Un almacén y despacho de bebidas que estaba frente a la Delegación Municipal era de Manuel Aguiar.



Almacén de familia Aguiar.


Mi vida en Napaleofú

Algo he de contarles de Napaleofú,
desde que era niña, de mi juventud...
...En mi juventud venía a bailar
¡cómo había crecido este lugar!
estaba la escuela, la panadería,
el almacén grande, la carnicería y
varias casitas en alrededor 
formaban el pueblo en la vieja estación.
Y siguió creciendo, se hizo población...


Delia Alvarez de Caparrós.



         Seguimos en el rubro alimentos, y viene a la memoria cuando los habitantes de la localidad y de una vasta zona adquiría en las fruterías y despensas, como la de  María Isabel y Oscar Pérez, en ese negocio también atendió Marta Palavecino y Marta Sanchez.




Extraido de "Vida Agraria", Mayo 1964.



Al oeste de la Estación del Ferrocarril, Fontana, Alvarez. Seguimos la lista, al este, estuvieron Berruet, Ático y Pastor,hermanos Sáez, Artiles, Grigera y Alía, Horacio Tellechea, Luis Lanzini,todos ellos en el mismo local, además de frutería y despensa tenían carnicería. Luego Betty de Caballero. También la localidad fue abastecida por Olga Ramirez, Maricel y Blanca Marcolongo.

Los productos sueltos se vendían desde tiempos inmemoriables en los almacenes de Ramos Generales, en los últimos años el espacio físico donde se vendían cambió de nombre: dietética. En Napaleofú, Paola Palomino. Años más tarde  Mariana Passarelli abrió a "Don Quinto".

Las soderías, "El Cantábrico" tuvo su fábrica de soda, posteriormente abrió su fábrica Hugo Fernández, muy cerca de ahí.


 
      La primera carnicería que tuvo Napaleofú fue en 1912, de Guillermo F. Lanzini, las paredes de la casa habitacional eran de barro, y de piedra las del negocio.A los años éste vende el comercio a los hermanos Aguer, en el '40 la compra Guillermo Elías Lanzini (hijo del fundador). Dos años más tarde, 1942, la vende a Ernesto Rodriguez, que había tenido su primer carnicería en la "calle ancha", éste hacía reparto en el campo. Los años pasan, y pasan los dueños, posteriormente en el mismo edificio estuvo Héctor Varela, Rufino Pérez, Enrique Torres, Daniel Navarro, que es quién cierra las puertas.






Carnicería de Enrique Torres, década del '60.




 
   



       El viejo lugar donde se faneaba.
    
     Hoy tiene abierta su puerta "El Navarro" de Daniel Navarro, "Araceli" de Walter Scuffi, "Los Charitos", Roberto Damiano, "Quién Diría" Daniel Pérez, "El Cruce" Gerardo Ayerdi.





"Quién Diría" de Daniel Pérez. 






Guillermo Dic, carnicero de "Quién Diría".



    Continuamos en esta recorrida por los comercios de Napaleofú, sin olvidarnos de las panaderías, el primer horno de aquella "vieja panadería" fue realizado por Pinto (padre del cómico Fidel Pinto), según cuentan vecinos de buena memoria.  Los panaderos fueron Di Rado, Poroto Gonzalez, Ordoñez-Contino, Juan y Hugo Fernández. 




La "vieja panadería" hoy, con el paso del tiempo






     Hoy vamos a degustar cosas exquisitas a "La Esperanza" de Juan Fernández y a "Las Estrella" de Hugo Fernández.
           Estan quienes elaboran comidas para llevar o comer en su mismo local como en "Celmira" de Celmira Opaso, también quienes realizan tortas como Nancy Isasa o "Dulzura's Lia" de Lia Marshall. 

      Otra delicias dulces son los helados, Celina Escruela nos deleitaba en verano, y también Mabel Díaz con helados Iglú.

              

            Ir a la ciudad era todo una odisea, para solucionar ciertos problemas estaban los comisionistas, Juan Torres y luego su hermano Enrique que cumplían esa función viajando en tren desde Napaleofú a Tandil. 



           Aquellas vieja época en que el hombre de campo venía a la localidad junto a su familia a hacer las compras, y mientras ellas visitaban a sus amistades, o a ir a la "modista", que en esos años cosía Chuni Aguiar, Gladys Farías, Celia Fontán, Negra Vallejo, Vargas de Carral, Ketch, Hermelinda Serrano, Celmira Opaso, Estela Arnaiz, Marta Aranguren, hoy en día Marta Grigera, Felisa Toraño, Betty Manterola, Bustos de Tantardini, Marta Serén.
            En invierno, cuando se acercaba el frío, pasaban por lo de las "tejedoras", María Isabel Pérez, Carmen Carmona de Marcolongo, Celina Escruela, Gladis Maitía de Marcolongo, en estos días, Nené Lanzini, Negra Caparrós, Mónica Bara y su crochet.







           O se acercaban al bazar de Josefa Poladura, ahora van a el "Rincón de Belén" para adquirir regalería o fotocopia.
       Ellos,  compraban diarios o revistas en los '60, a la Sra. Prado de Álvarez y en El Cantábrico, Primo Lozada y más tarde Pochi Garcia. Los lugareños también se acercaban a lo de Beto Poladura y ahora a Marta Amado de Pío.


      Un merecido reconocimiento para Rubén Rodriguez, el "farmacéutico" del pueblo, que tuvo su "Botiquín Napaleofú", solucionó más de un  problema a los lugareños.


 
    Después de esas compras pasaban por los despachos de bebida de los almacenes o a los bares a "tomar la copa" o a jugar un partido de truco o mus.
     Estos forman parte de la cultura de una localidad, de las costumbres de sus habitantes, ese lugar de encuentro y reunión informal que ha marcado a numerosas generaciones.







Tapas de botellas de bebidas antiguas

    Entre los bares se encontraba "La última copa", atendida por Luis y Salvador Basualdo, "La mosca loca" por Mainicilo, el bar de Villegas, en este mismo edificio reabrió sus puertas Picho Ordriozola. También Moreira tuvo bar.



Publicidad de Ginebra "Bols" de la década de 1910






      Y de los últimos el padlee y pub de Tony Lantaño y ahora, "Mi deseo" de Haydee Artiles.




"Mi deseo" Haydee Camaño de Artiles


"Lo de Arturo" de Arturo Escruela, Cantina del Club Defensores de Napaleofú, por los que ha pasado Ponce, Lalo Ayerdi, Hugo Medina, Arturo Escruela, Haydeé Camaño, Coco Ramirez, Rocío y Guido Escruela, Jésica Garcia, Evangelina Pérez, Juan Torres.
       La mujer ocupó un lugar en los bares de Napaleofú, con una clientela que pertenece a un mundo de hombres, pero que supo llevar adelante Never Macuso de Villegas, Josefa Poladura. En el Club, Rosa Lanzini, Haydeé Camaño, Rocío Escruela. 




"Lo de Arturo"



 

      El bar, el boliche, como quiera llamarse, en cada rincón hay un lugar del tiempo pasado que habla de viejos encuentros...por que no, de nuevos encuentros.


       El primer hotel de Napaleofú se llamó "Comercio". (Dato extraído de "Historia de Balcarce", Tomo 2)
      En el edificio de "El Cantábrico", al lado del almacén, funcionó un hotel, estuvo a cargo de Sobral, Primante, Gregorini ( mientras la tenía este Sr. a cargo fue el primero en tener televisión en 1962) Lalo Ayerdi-Poladura (Hotel Argentino")  donde también había bar que era atendido por sus dueños.



Hotel de Primante, despedida de soltero de Julio Erdociain el 17/11/55.

 
En el Hotel de Gregorini en 1962 se festejaba los Carnavales.



Ramirez, Meira, Fernández, Rasqui, Blanco, Fernández  (Extraido de "Gente de Napaleofú)

 


José Luis Gregorini, 1962 sobre la vereda del hotel.




Extraido de "Vida Agraria", Abril 1964.

     Otro hotel, el de Tito Caballero, el bar era atendido por Perico Rivarola.





Casa Araujo


 
        Vamos a ocupar un espacio dedicado a la indumentaria y de alguna manera al mundo de la mujer, la primera tienda fue de Muñoz y Tarasio Gonzáles años más tarde la compra "Casa Regojo", y queda al frente Eladio Araujo, él llega a Napaleofú en 1958 a trabajar en esta casa con 27 años de edad.
     Varias mercerías hubo en estos años en la localidad como la de Angélica Lopepe y Escudero, Nelly Manterola, Nora Trejo, Betti Manterola y Marta Grigera (Bet-Mar). Hoy vamos a "Nesticar" de Carmen Marcolongo y a "La casa de Marta", de Marta Grigera, también relacionado con este rubro a "Luz Bianquería" de Mabel Pío.




                                    Mónica Fava






        Quienes se dedicaron al oficio de la peluquería fue Sacco, que en 1944 tenía su negocio donde posteriormente estuvieron las oficinas de Rodriguez, Garcia & Cía., años más tarde, Hugo Medina, Nelly Manterola, Marta Aguiar, Elba Cisneros, Alfonso.


 
Marta Coto de Aguiar

Hoy, nos acercamos al local de Alejandro Ponce, Anny González, "Solamente vos", o al de Mónica Fava.






   



    Napaleofú tuvo pequeñas fábricas acordes a las necesidades del entorno agropecuario.  Como Gogornio F. Melón, que en su herrería hacía ruedas de carros. Stemeller  fabricaba carritos agrícolas y balanzones de rastra. Omar Migueliz  fabricaba villalongas, charrets y sulkys.  




Factura de 1955      


     Hubo una fábrica de bolsas para cereal que funcionó en la Estación del Ferrocarril, de Itatí Maldonado y Elda Fabian. Además hubo otra fábrica de Tantardini, también de Verónica Santellan.
   En el siglo pasado tuvieron su auge los hornos de ladrillos, por la demanda de la localidad que iba creciendo, Marcolongo  fundó el suyo sobre la Ruta N° 227 y Ferrari sobre la "calle ancha".
      Hubo dos fábricas de planchas para construcción de viviendas y galpones, una, Steigmeier y Manterola, y otra formada por Horacio Marcolongo y Fernández, "El mosquito".
      



         
        En la década del '50,  visionarios con afán de riqueza creyeron ver una mina de oro, trajeron máquinas e hicieron excavaciones en Colonia "La Suiza", en campo de Simón y de José Perez. Abandonaron el trabajo por que lo que se podía extraer era insuficiente para ser un emprendimiento rentable.
      Entre el año 2004/07 fue ampliada en 300 mts. la Escollera Sur de Necochea e inaugurada en 2008. Parte de la piedra fue extraída de una cantera de colonia "La Suiza", campo del Sr. Maitía.
         En la actualidad, la empresa "Roquedal S. A." está extrayendo piedra sobre la ruta N° 227, campo de los Srs. Vallejo, a 3 km. de la localidad.



Esta empresa donó la piedra necesaria para la construcción el Santuario de Santa María del Pilar.
















 
 
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